Cómo cuidarnos en las vacaciones....

Compartir..Sol intenso, calor, destinos desconocidos... "El verano plantea problemáticas que no suelen darse en otras épocas del año -afirma el doctor Antonio Vilches, profesor adjunto de Clínica Médica de la UBA-. Esto no sólo tiene que ver con factores climáticos, sino también con el hecho de que la gente que sale de vacaciones suele enfrentarse con circunstancias a las que no está expuesta durante el resto del año." De alguna manera, el espíritu de aventura con el que muchas personas se lanzan a disfrutar de las vacaciones redunda en una mayor incidencia de los comúnmente mal llamados accidentes (más información, página 4). "Quienes hace años no se suben a un caballo se ven tentados de realizar expediciones al galope. Otros, que no suelen visitar una pileta durante todo el año, se internan en el mar y se alejan peligrosamente de la costa", cita como ejemplos Vilches. La clave, asegura este especialista, consiste en no extralimitarse e ir más allá de las habilidades y destrezas que uno mismo se adjudica. Y si de evitar problemas se trata, también hay que tomar en cuenta que "en verano la gente modifica su forma de vestir y está más expuesta a sufrir heridas cutáneas -agrega el especialista-. Es común que la gente se lastima especialmente los pies al andar descalza, ya sea regando el jardín o caminando por la playa. Por eso es deseable usar siempre algún calzado como protección". La salud del viajero Quienes deciden pasar sus vacaciones lejos del hogar y viajar deben tomar en cuenta varios aspectos relacionados con el cuidado de la salud. "De esto trata la llamada medicina del viajero", afirma el doctor Alejandro Lepetic, director de la división de Medicina del Viajero de los Centros Médicos Dr. Stamboulián. Claro que no todos los veraneantes demandan los mismos cuidados ni todos los destinos presentan los mismos riesgos. En primer lugar, afirma Lepetic, "es importante que las personas que tienen una afección preexistente o alguna condición de salud que pueda predisponerlas a sufrir una enfermedad consulten a su médico antes de viajar". Los que se encuentran en tratamiento con fármacos, por ejemplo, deben asegurarse de que llevan consigo una cantidad de medicamentos suficiente (o incluso levemente mayor) para el tiempo de estadia planeada. "O al menos llevar las recetas, tomando en cuenta que en otros países sus medicamentos pueden tener otro nombre", advierte Lepetic. En cuanto al destino elegido para las vacaciones, existen riesgos para la salud de diferente grado (alto, medio, bajo), de acuerdo siempre con el tiempo de estadia y al tipo de actividades que el viajero planea realizar. "Es el riesgo que presenta el sitio por visitar el que determina las medidas de prevención que habrá de tomar la persona antes de viajar." En la consulta, "los especialistas en medicina del viajero evaluamos primero si la persona tiene todas las vacunas habituales, ya que por citar una sólo el 30% de los adultos está adecuadamente inmunizado contra el tétanos y la difteria -comenta el doctor Lepetic-. Después tomamos en cuenta las vacunas específicas que la persona puede necesitar de acuerdo con el lugar al que va a viajar". Claro que no todas las enfermedades infecciosas a las que puede exponerse el viajero son prevenibles mediante vacunas. Algunas -como la malaria, la disenteria o el cólera- pueden ser prevenidas mediante medidas de quimioprofilaxis; esto es, tomar medicamentos que brindan protección contra los microorganismos que las causan. Por Sebastián A. Ríos De la Redacción de LA NACION Antes de viajar Llevar datos sobre disponibilidad de cobertura médica en el lugar de veraneo . Las personas que toman medicación deben consultar sobre posibles cambios en las dosis . Conversar con el profesional de la salud sobre si es necesario vacunarse o tomar otras medidas preventivas, que varían según el lugar de destino .